¡Adiós, Come On Valley!

Todo lo que un día empieza debe acabar en algún momento. Pero estos días en Come On Valley no son días tristes. Son días de satisfacción, de celebrar el trabajo bien hecho. Son días de hacer balance y estar orgullosos de lo que unos adolescentes de entre 16 y 17 años han logrado en tan solo dos horas semanales, en nuestra materia de primero de bachillerato Cultura Emprendedora, que no es poco. Adolescentes entre los que, afortunadamente, me incluyo.
Porque sí. Con esfuerzo, dedicación y trabajo hemos logrado un beneficio íntegro de 685'9€ a través de la venta de más trescientos jabones, que resulta ser una cantidad bastante ambiciosa para unos jóvenes que comenzaron esta aventura sin conocer las competencias básicas que se requerían para crear una empresa pero aportando un cantidad mínima de unos 10€ para que el proyecto echara a andar.
Sin embargo, hoy puede preguntarle a cualquier alumno de 1º de bachillerato A del IES "Los Pedroches", que le garantizo que le sabrá contestarle.
No solamente hemos alcanzado beneficio en algo que parecía una locura, porque, pensémoslo despacio ... ¿quién iba a comprar jabón, detergente líquido, sales o bombas de baño a unos chavales de 16 años, teniendo en cuenta que en cualquier gran superficie de Pozoblanco se podía acceder a este producto por un precio más bajo? Los objetivos empresariales han sido superados con creces. Y, ¿saben por qué?, porque tenemos algo que nos hace diferentes.
Porque ninguna empresa ofrece al mercado aprendizaje, y hoy, tras nueve meses, 35 alumnos han adquirido una formación y una experiencia que les será de grandísima utilidad en un futuro. Porque somos una empresa totalmente responsable con el medio ambiente. Reutilizamos el aceite para hacer nuestros jabones, reducimos lo máximo posible la contaminación y el despilfarre fabricando todos los productos con nuestras propias manos, y reciclamos las botellas del jabón líquido, así como todo lo que tenemos oportunidad. Y, sobre todo, porque intentamos solucionar un problema social como es la adicción al móvil de los más jóvenes con el propósito de alcanzar un fin solidario.
Y hoy, 20 de junio, podemos decir que ¡lo hemos conseguido! Hoy 35 jóvenes son capaces de valorar los saberes tradicionales de los mayores de la zona, y dejar a un lado su teléfono móvil para no sólo aprender a hacer jabones, sino incluso para enseñarles a los mismos mayores formas algo más innovadoras de estos productos, como las bombas o las sales de baño. Gracias a Come On Valley, la franja de edad entre los jóvenes y los mayores es mucho más estrecha. Gracias a Come On Valley, se ha creado un vínculo inigualable entre los habitantes del valle de los Pedroches. Y gracias a Come On Valley, los niños de Camerún van a poder disfrutar de un campo de deportes que ayudará a poder disfrutar como nosotros lo hacemos, sí, pero también a que crezcan como personas. Porque en país desarrollado como es España, y en una familia acomodada en la que están los integrantes de esta empresa, es muy fácil acceder a cualquier tipo de pista o polideportivo. Pero en Camerún, todo es mucho más difícil. Y Come On Valley ha sabido solucionar con un mismo proyecto dos problemas de "mundos distintos". ¿Se puede pedir más? Sinceramente, creo que no.
Y esta semana, se ha hecho entrega de todo nuestro beneficio a la ONG Videssur para contribuir con su causa, como pueden ver en la foto haciendo entrega de nuestro granito de arena a la presidenta de la ONG VidesSur en Pozoblanco y nuestra profesora de EF, Cristina García.
Orgullosos, satisfechos y algo apenados por el final de curso y el cierre de Come On Valley. Quizás comenzó siendo sólo una "miniempresa" educativa", pero creo que hoy, podemos decir que Come On Valley es más que una miniempresa. Es una "granempresa". Es una gran familia. Y será un recuerdo para toda nuestra vida. Toda persona que haya formado parte de nuestro proyecto sabe que le debe, y le deberá mucho a lo que empezó siendo solo una fantasía.
Y por eso, es el momento de dar las gracias. Dar gracias, en primer lugar, a nuestra profesora doña Salomé Triviño, que creyó en nosotros desde el primer día y nos hizo ver que no era imposible crear nuestra propia aventura empresarial donde poder cumplir nuestros sueños, y que nos ha ayudado, formado y apoyado durante todo el curso. A todos los clientes que han hecho posible que nuestro esfuerzo tenga sentido. Por supuesto, a todos los alumnos que han puesto su granito de arena para que Come On Valley funcione, y sea capaz incluso de poner su propio puesto en la Feria Agroganadera del Valle de Los Pedroches, o ser finalista en la I Edición del Concurso de videoexperiencias organizado por Andalucia Emprende, “Show What You Do”, del programa de la Junta de Andalucia “Innicia”. Y gracias a nuestro ÍES Los Pedroches, que nos ha permitido seguir adelante, y que por supuesto nos ha apoyado infinitamente.
En definitiva, gracias a todas esas personas que han colaborado con Come On Valley, que finalmente cierra sus puertas. Se acaba una etapa, un curso lleno de momentos, aprendizaje, experiencias, concursos, de trabajo en equipo, de mucha creatividad, de dificultades y fracasos, de lluvias de ideas, de 88 peldaños para alcanzar el éxito, de marketing, de finanzas, de producción y de recursos humanos. De etiquetas, carteles, folletos, discursos, de jabones, de detergente líquido, de sales y bombas de baño. Se acaba un curso que ha formado una familia entre los alumnos de 1º de Bachillerato.
Come On Valley se despide de todos ustedes. Pero cada final, es siempre el comienzo de algo. El show debe continuar y Come On Valley permanecerá siempre en cada uno de nuestros corazones.
Pensando en ellos, creando juntos.
























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